Menú

Marina G. Guerreiro
Given Time
7 de octubre – 18 de diciembre

London

Slide image

Decapitar al caimán

Lorena Ancona

10 de septiembre – 20 de noviembre 2021

 

Madrid

Slide image

Antes todo esto era campo
Escena I. Verás un árbol a mitad del camino

Adrián Balseca, Paz Encina y Alberto Martín Menacho

10 de septiembre –  17 de octubre 2021

 

Ciclo comisariado  por Lejos lejos

Madrid

Slide image

Latent Longing
Nora Aurrekoetxea, Jack
O’Brien y Alfredo Rodríguez
6 de julio – 24 de julio 2021

 

 

Localización off-site
9 French Place E1 6JB

London

Slide image
Slide image

Vista de instalación

Theo Christelis

Slide image

Marina G. Guerreiro
Calendario
, 2021
Papel, porcelana,
imanes, pizarra y
rotuladores
40 x 34 cm

Slide image

Vista de instalación

Slide image

Gracias, 2017
Plastico, monedas
y cera
20 x 15 x 6 cm

Slide image

0, 2021
Cera
42 x 21 x 34 cm

Slide image

Vista de instalación

Slide image

Vista de instalación

Slide image

Detalle de:

Mesa, 2021
Plastico, madera
ceramica, papel,
cartón, pegatinas, cuerda, cable,
chocolate, aluminio,
pasta, abalorios,
bisutería, cajas de cartón, piedras, bolígrafos, cera, té, agua, peine, algodón,
acrílico y pintura.
Medidas variables

Slide image

Detalle de:

Mesa, 2021
Plastico, madera
ceramica, papel,
cartón, pegatinas, cuerda, cable,
chocolate, aluminio,
pasta, abalorios,
bisutería, cajas de cartón, piedras, bolígrafos, cera, té, agua, peine, algodón,
acrílico y pintura.
Medidas variables

Slide image

Detalle de:

Mesa, 2021
Plastico, madera
ceramica, papel,
cartón, pegatinas, cuerda, cable,
chocolate, aluminio,
pasta, abalorios,
bisutería, cajas de cartón, piedras, bolígrafos, cera, té, agua, peine, algodón,
acrílico y pintura.
Medidas variables

Slide image

Detalle de:

Mesa, 2021
Plastico, madera
ceramica, papel,
cartón, pegatinas, cuerda, cable,
chocolate, aluminio,
pasta, abalorios,
bisutería, cajas de cartón, piedras, bolígrafos, cera, té, agua, peine, algodón,
acrílico y pintura.
Medidas variables

Slide image

Detalle de:

Mesa, 2021
Plastico, madera
ceramica, papel,
cartón, pegatinas, cuerda, cable,
chocolate, aluminio,
pasta, abalorios,
bisutería, cajas de cartón, piedras, bolígrafos, cera, té, agua, peine, algodón,
acrílico y pintura.
Medidas variables

Slide image

Detalle de:

Mesa, 2021
Plastico, madera
ceramica, papel,
cartón, pegatinas, cuerda, cable,
chocolate, aluminio,
pasta, abalorios,
bisutería, cajas de cartón, piedras, bolígrafos, cera, té, agua, peine, algodón,
acrílico y pintura.
Medidas variables

Slide image

Detalle de:

Mesa, 2021
Plastico, madera
ceramica, papel,
cartón, pegatinas, cuerda, cable,
chocolate, aluminio,
pasta, abalorios,
bisutería, cajas de cartón, piedras, bolígrafos, cera, té, agua, peine, algodón,
acrílico y pintura.
Medidas variables

Slide image

Detalle de:

Mesa, 2021
Plastico, madera
ceramica, papel,
cartón, pegatinas, cuerda, cable,
chocolate, aluminio,
pasta, abalorios,
bisutería, cajas de cartón, piedras, bolígrafos, cera, té, agua, peine, algodón,
acrílico y pintura.
Medidas variables

Slide image

Detalle de:

Mesa, 2021
Plastico, madera
ceramica, papel,
cartón, pegatinas, cuerda, cable,
chocolate, aluminio,
pasta, abalorios,
bisutería, cajas de cartón, piedras, bolígrafos, cera, té, agua, peine, algodón,
acrílico y pintura.
Medidas variables

Slide image

Mesa, 2021
Plastico, madera
ceramica, papel,
cartón, pegatinas, cuerda, cable,
chocolate, aluminio,
pasta, abalorios,
bisutería, cajas de cartón, piedras, bolígrafos, cera, té, agua, peine, algodón,
acrílico y pintura.
Medidas variables

Slide image

Vista de exposición

SIguiente
Anterior

Marina G. Guerreiro
Given Time
7 de octubre – 18 de diciembre

Intersticio está feliz de presentar Given time la primera exposición individual en Reino Unido de la artista española Marina Glez. Guerreiro (1992). Para esta ocasión, la artista presenta diez obras tanto  antiguas como de nueva producción,

Mi abuelo salía de paseo y algunas veces volvía con una piedra que regalaba a una de sus hijas.

–Guarda esta piedra, mira qué bonita es.

Ahora que él no está contemplo esas piedras y pienso en sus paseos por el campo y la mirada que escoge una piedra de entre otras miles, los criterios o la sensibilidad que apremian a que fije su atención en un objeto y lo extraiga de su hábitat. ¿Habría elegido un canto rodado en un entorno volcánico? ¿Se hubiera fijado en una malaquita semienterrada en la ladera de una montaña? Sorprende la presencia de un objeto que parece no pertenecer al lugar donde se encuentra, como si ya existiera una belleza implícita en la cadena de excepcionalidades que lo han colocado ahí. Y aunque éste parezca un criterio universal, se revela un misterio cuando descubrimos que otro elige algo en lo que tú no te hubieras fijado nunca. Es uno de los pocos momentos en los que podemos reconocer con cierto asombro que una sensibilidad distinta a la tuya ocupa otro cuerpo. Sólo podemos sentir verdadero amor si somos capaces de dejarnos fascinar por este desafío.

Pensar en esto me ha llevado a entender que cuando mi abuelo regalaba una piedra era un gesto simpático, pero también regalaba con absoluta seriedad. Una piedra común es un objeto sin valor aparente, pero en el acto de regalar, más que una piedra se regala la mirada que encontró belleza en esa piedra como una invitación a que te unas a ese descubrimiento. La piedra no es más que el contenedor de dos miradas que buscan encontrarse en su interior.  

Los paseos de Marina por el barrio guardan similitudes con los paseos de mi abuelo y sus piedras. De camino a hacer algún recado va dirigiendo la mirada por los lugares en los que la gente deja objetos abandonados. A veces busca algo fijo, otras se deja llevar por una atención dispersa, otras pide ayuda a sus conocidos y reclama el rescate de unas características muy concretas. Cuando se queda con un objeto le busca un sitio en el estudio cuidadosamente; allí va a pasar un tiempo conviviendo con el resto de elementos consolidando una identidad, creciendo, transformándose, relacionándose.

Los ciclos emocionales coordinan y modulan el proceso creativo hasta puntos que a veces no entendemos, sin embargo, las exposiciones de Marina tienen algo de catálogo de estados de ánimo. A Marina le gusta dejar el cuerpo abierto del proceso emocional sin huir de la aparición de momentos contradictorios o rupturas de ritmo. Así quien contempla puede reconocerse en la misma vida que resuena entre estas fisuras. Si nos adentramos en ellas podemos reconocer dos fuerzas que luchan sin fin en su trabajo: una naturaleza entrópica que devora sin piedad las frágiles estructuras de lo humano y una psicología en crisis procurando mantener orden y otorgar sentido en medio de tal absurdo. El tiempo es un vórtice terrorífico y ante el pánico que suscita, jugamos a administrarlo como un niño juega a representar un oficio adulto. Marina utiliza las agendas y los calendarios, herramientas del racionalismo, pero que también funcionan como fetiche o hechizo que nos protege de ese horror antiguo. Son como una pequeña jaula en la que encerramos los días para que no se desparramen sobre la vida convirtiéndola en caos, por eso tienen algo de compulsivo y esotérico.

Aunque a veces pase desapercibido, los regalos tienen también que ver con la administración del tiempo. Hemos dedicado el tiempo normalmente reservado a otra cosa a decidir, construir o adquirir el regalo. Al fabricarlo como una manualidad ya no regalamos un mero objeto, sino el tiempo dedicado a éste. Quizás por eso este tipo de regalos los hacen los niños, quienes poseen poco más que su propio tiempo. El tiempo se coagula en un regalo; el regalo se carga de espíritu. Esto puede que nos haga dar cuenta de todas las energías que participan en la manifestación material del objeto, de otra manera no podríamos darle sentido. El regalo se nutre de los afectos y de las deudas, transcribe emociones que van desde el perdón hasta el deseo, fluctúa ligero por la frontera de lo manifestado y lo no manifestado. Es punto de encuentro y de intercambio, una moneda amable. Si el intercambio es entre un objeto y un “gracias”, éste no debería tener menos valor que el mismo objeto y es así que el agradecimiento puede estremecer, es consciente del desequilibrio y desea inundarlo todo.

Vuelvo a casa y hay piedras silenciosas que se apoyan en los muebles; ya no soportan libros ni pisan papeles, no hacen otra cosa que revelar un agradecimiento que se mantiene sostenido en el tiempo.

 

Texto de Raúl Lorenzo Pérez

 

Marina González Guerreiro (A Guarda, España, 1992). Con una aproximación instalativa a diferentes medios como la escultura, el video, la fotografía o la pintura, la artista revisa el imaginario iconográfico entorno a la idea de la felicidad, poniendo especial atención en los fenómenos relacionados con las emociones y la gestión del estrés, así como la construcción de una naturaleza idealizada. Su proceso creativo empieza con la acumulación de materiales, convirtiendo el estudio en un espacio de ensayo, donde objetos e imágenes de diversos orígenes conviven escenificando un ritual de lo íntimo. En su práctica, sentimos un preciosismo construido a través de materiales viejos y precarios, así como la búsqueda de un equilibrio entre orden y desorden, control y azar, razón y emoción.

La artista es graduada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca (España) y tiene un Máster en Producción Artística por la Universitat Politècnica de Valencia (España). Algunas de sus exposiciones individuales más recientes incluyen: Una Promesa en Galería Rosa Santos (Valencia, España, 2020), LMXJVSD en Pols (Valencia, España, 2020), Work Hard, Dream Big (Internet Moon Gallery, 2019) y Luchar, creer en Galería Adora Calvo (Salamanca, España, 2018). Ha formado parte de exposiciones grupales como Lifting Belly en Centro centro (Madrid, España, 2020), Una imagen que no duela ni cueste mirar en Sala de arte joven (Madrid, España, 2019), Un gesto que permanece en Salón (Madrid, España 2019) y PAM!PAM!17 en IVAM (Valencia, España, 2017). En los próximos meses presentará exposiciones individuales en ‘Bungalow’ una parte del proyecto de Chertluedde gallery en Berlín (Alemania) y La Casa Encendida (Madrid, España).

 

Descargar CV de Marina G. Guerreiro (PDF)

Slide image

Vista de la exposición

Pablo Gómez-Ogando

Slide image

Vista de la exposición

Slide image

Vista de la exposición

Slide image

Lorena Ancona,

Agua clara, 2021
Monotipo impresión

sobre papel algodón

y tintas de aceite
40 x 60 cm

Slide image

Lorena Ancona,

Bobtun, 2019

Cerámica de baja temperatura, pigmentos, aguacal y tela
73 x 13 x 7 cm

Slide image

Lorena Ancona,

Laguna, 2021
Monotipo impresión

sobre papel algodón

y tintas de aceite
40 x 60 cm

Slide image

Lorena Ancona,

Serpientes como agua

boca y flor, 2021,

Tela de algodón,

pigmentos y tinta

Medidas variables

Slide image

Lorena Ancona,

Kawil / Dios del trueno, 2021

Bastidor estucado y agucal

47 x 37 cm

Slide image

Lorena Ancona,

Flor, 2021

Monotipo impresión

sobre papel algodón

y tintas de aceite
40 x 60 cm

Slide image

Lorena Ancona,

Garza, 2021

Monotipo impresión

sobre papel algodón

y tintas de aceite
40 x 60 cm

Slide image

Lorena Ancona,

Pez de jade, 2021

Monotipo impresión

sobre papel algodón

y tintas de aceite
40 x 60 cm

Slide image

Lorena Ancona,

Escamas y flor, 2021

Tela de algodón,

pigmentos y tinta

Medidas variables

Slide image

Lorena Ancona,

Noche, 2021

Monotipo impresión

sobre papel algodón

y tintas de aceite
40 x 60 cm

Slide image

Lorena Ancona,

Hojas y serpientes, 2021

Monotipo impresión

sobre papel algodón

y tintas de aceite
40 x 60 cm

Slide image

Lorena Ancona,

Orquídea y pez, 2021

Escultura colgante de soga

de yute y piezas cerámicas

en alta temperatura

con esmaltes

Medidas variables

Slide image

Lorena Ancona,

Máscara con serpientes, 2021

Monotipo impresión

sobre papel algodón

y tintas de aceite
40 x 60 cm

Slide image

Lorena Ancona,

Touch of a palm, 2019

Cerámicas cocidas a baja

temperatura, pigmentos,

baño de cal y pintura

de pared

175 x 39 x 17 cm

Slide image

Lorena Ancona,

Caimán y flor, 2021

Monotipo impresión

sobre papel algodón

y tintas de aceite
40 x 60 cm

Slide image

Lorena Ancona,

Cola de caimán, 2021

Tejido en hilo de yute

y cuentas cerámicas

de alta temperatura

Medidas varibales

Slide image

Lorena Ancona,

Heron dance with

jaguar skin, 2019

Cerámicas cocidas a baja

temperatura, pigmentos,

baño de cal y pintura de pared

Medidas variables

SIguiente
Anterior

Decapitar al caimán

Lorena Ancona

10 de septiembre – 20 de noviembre 2021

 

Intersticio está feliz de presentar Decapitar al caimán la primera exposición individual en España de la artista mexicana Lorena Ancona (MX, 1981). Para esta ocasión, la artista presenta obras antiguas y de nueva producción, que investigan la etnografía de los materiales y su relación con los procesos históricos y la memoria, atravesando tanto lo personal como lo colectivo.

Fauces de abismo como entrada a una cueva, en América el caimán es un animal vinculado a la tierra. Es en esta relación de interior, suelo y agua que su presencia representa fertilidad, así como respeto y veneración por la naturaleza y el territorio.

Decapitar al caimán hace referencia al mito Maya de renovación y creación del mundo, relacionado con la idea de inundación en la que se usa la imagen del caimán. Surge como un ser mítico simbolizando la Tierra, que al ser decapitado, de su cabeza brota con fuerza sangre, o lluvia, o liquido esencial para la creación de un mundo que se regenera.

Su capacidad de moverse tanto en el agua como en la tierra, envuelve ideas esenciales del paisaje y le hace guardián del agua preciada, vinculándolo a la agricultura y en particular al maíz. Esta semilla ha sido venerada por haber sido desarrollada en tiempos prehispánicos como la principal fuente que nutrió y originó a civilizaciones americanas, dando la posibilidad, durante miles de años, de dominar un territorio complejo en su naturaleza salvaje.

Partiendo de una exploración de materiales locales, tradiciones prehispánicas y simbologías relacionadas con el sureste de México, la artista toma como referencia pasajes del Códice Madrid y del Códice de Dresde. Ambos testimonios escritos Mayas han sido de los pocos que han sobrevivido a la conquista, al haber sido quemados la mayoría de ellos en lo que se conoce como el Auto de fe de Maní, cuando Fray Diego de Landa incineró gran cantidad de objetos sagrados y cientos de códices Mayas.

Al borde de una era en la que la naturaleza se acerca hacia un límite inminente de desgaste, ‘decapitar el caimán’ se antoja como el ritual fundamental de desprendimiento y regeneración.

 

Lorena Ancona (MX, 1981) trabaja con escultura y cerámica, tejiendo a través de la historiografía de tintes, pigmentos, materiales naturales y lugares mesoamericanos. Su trabajo es el resultado de una práctica basada en la investigación que cuestiona los desplazamientos intangibles de tradiciones, patrimonio e identidades olvidadas. Utilizando técnicas especulativas como metodología artística, su trabajo busca un potencial de conocimiento en el análisis e identificación de entornos bioculturales minerales y étnicos. Ancona ha estudiado en el École Nationale Supérieure des Arts Décoratifs de París y en la Escuela Nacional de Pintura Escultura y Grabado La Esmeralda. Recientemente, ha formado parte de exposiciones colectivas en el Palais de Tokyo de París o la galería Carreras Múgica de Bilbao. Este mes de Septiembre formará parte de un simposio en el British Museum de Londres en el que se tratará el azul Maya y su valor cultural e histórico.

Descargar CV de Lorena Ancona (PDF)

Descargar nota de prensa (PDF)

Descargar prensa de la exposición (PDF)

Slide image

Vista de exposición

 

Paz Encina
El aroma del viento,
2019
Paraguay, Super 8
21 min

Fotografía: Pablo Gómez-Ogando

Slide image

Vista de exposición:

 

Adrián Balseca
The Skin of Labour, 2016
Ecuador, 16 mm
10 min

Alberto Martín Menacho
Mi amado, las montañas, 2017
Suiza – España
24 min

Slide image

Alberto Martín Menacho
Mi amado, las montañas, 2017
Suiza – España
24 min

Slide image

Adrián Balseca
The Skin of Labour, 2016
Ecuador, 16 mm
10 min

SIguiente
Anterior

Antes todo esto era campo
Escena I. Verás un árbol a mitad del camino

Adrián Balseca, Paz Encina y Alberto Martín Menacho

10 de septiembre –  17 de octubre 2021

 

Ciclo comisariado  por Lejos lejos

Intersticio está feliz de presentar Antes todo esto era campo un ciclo de proyecciones porgramado por la productora independiente Lejos lejos. El ciclo empieza con Escena I. Verás un árbol a mitad del camino, incluyendo los trabajos de Adrián Balseca, Paz Encina y Alberto Martín Menacho.

Salimos juntas de casa y recorremos el camino largo y estrecho que lleva al árbol. El viento nos acompaña y huele a jazmín. Nos adentramos en la selva, donde los fantasmas nos recuerdan lo que no debemos olvidar. Con dolor, salimos a la vereda y nos encontramos entre encinas. El sol pega fuerte en la nuca, los perros están atentos. Llegamos a mi barrio, tu barrio. Hay flores. Nos acercamos al árbol y caemos. Caemos en una zanja tan profunda que nos lleva de regreso a casa.

Antes todo esto era campo es un ciclo audiovisual compuesto por dos escenas en las que existen distintas maneras de relacionarse con el entorno tanto rural como urbano a través de la memoria. La primera escena sucede entre el 10 de septiembre y el 17 de octubre; la segunda, entre el 28 de octubre y el 20 de noviembre, ambas en la sala de abajo de Intersticio.

Las obras presentadas en el ciclo permiten experimentar recuerdos ajenos convirtiéndolos en propios, abriendo así posibilidades para la comprensión del otro. En el entorno está cifrada la memoria: árboles y ríos contienen recuerdos de infancia, las montañas y encinas cuentan leyendas y los perros guardan miedos ancestrales.

La agencia y sensibilidad vegetal están presentes en las tres películas que conviven en la primera escena del ciclo: Verás un árbol a mitad del camino.

Las encinas preservan la memoria colectiva y son partícipes de las leyendas en Mi amado, las montañas (2017), de Alberto Martín Menacho (Madrid, 1986). En un pequeño pueblo extremeño donde nació su familia, los buitres llevan a cabo rituales, los habitantes intercambian conocimientos entre generaciones y una jóven mujer inicia un nuevo camino más ligera.

En la obra de Paz Encina (Asunción, Paraguay, 1971), el árbol se convierte en una suerte de guardián espiritual de la memoria. Ante la masiva deforestación en Paraguay, Paz se preocupa por la preservación del bosque y la protección de las comunidades que lo habitan. El aroma del viento (2019) reúne imágenes del bosque del Gran Chaco junto a imágenes de archivo cotidianas durante la dictadura de Stroessner. Los sueños se entrecruzan con el recuerdo, generando una nueva memoria familiar que se encuentra contenida en el árbol.

Las dinámicas generadas a partir del extractivismo y sus consecuencias medioambientales en América Latina son asimismo temas que atraviesan el trabajo de Adrián Balseca (1989, Quito, Ecuador). Recientemente, Adrián ha presentado su trabajo en la 34 Bienal de São Paulo, que tiene como una de las premisas curatoriales el verso del poeta amazónico Thiago de Mello: Faz escuro, mas eu canto [Está oscuro, pero yo canto], como un llamado a la resistencia en los tiempos oscuros que vivimos, en concreto en el contexto brasileño. Los valores que subyacen en la ocupación y la violencia ejercidas hacia el territorio y el impacto de la tecnificación del trabajo son cuestiones en las que indaga Adrián en The Skin of Labour (2016), configurando un paisaje sombrío que representa una plantación de caucho en la Amazonía ecuatoriana. Los recipientes de recolección de látex toman la forma de una mano, una presencia fantasmagórica que encarna las relaciones laborales históricas en la región.

Llegamos a mi barrio, tu barrio. Hay flores. Nos acercamos al árbol y caemos. Caemos en una zanja tan profunda que nos lleva de regreso a casa.

Andrea Celda y Elisa Celda
Lejos lejos

 

Paz Encina (Asunción, 1971) es cineasta. Se graduó como Licenciada en Cinematografía en la Universidad del Cine de Buenos Aires. Su primer largometraje Hamaca paraguaya (2005) fue estrenado en el Festival de Cannes en la sección Un Certain Regard, donde obtuvo el premio Fipresci de la prensa especializada a la mejor película. Ganó además otros galardones destacados como el Premio Luis Buñuel a la mejor película Iberoamericana y el Premio Príncipe Claus para la producción de la película. En 2016 estrenó su segundo largometraje, Ejercicios de memoria en la sección Zabaltegi del Festival San Sebastián y recibió importantes reconocimientos como el Premio FICCI al mejor documental o premio de la Crítica en el Festival de Brasilia, entre otros.

Paz Encina realizó además varios cortometrajes e instalaciones como Supe que estabas triste, Hamaca Paraguaya (el cortometraje), Viento Sur, por encargo de la Fundación Gulbenkian, la trilogía Río Paraguay y la trilogía Tristezas de la lucha, compuesta por Familiar, Arribo y Tristezas, Hamaca Paraguaya (la instalación) y Notas de Memoria, instalación urbana para conmemorar los 20 años del hallazgo de los Archivos para la Memoria y Defensa de los Derechos Humanos en Paraguay.

Sus trabajos han sido exhibidos además en espacios como Fondation Cartier pour l’art contemporain, el Harvard Film Archives, en el BAMPFA / Berkeley Art Museum and Pacific Film Archive y el MoMA de Nueva York. En el año 2018 realizó en Fundación Texo su primera muestra individual de instalaciones y trabajos de corto y largo metraje. En el 2005 fundó Silencio Cine, primera plataforma paraguaya para la producción de cine independiente, productora de sus propios trabajos y de otros realizadores paraguayos. En el año 2016 fundó Silencio Lab, plataforma desde donde imparte seminarios para la formación de jóvenes talentos paraguayos.

Actualmente se encuentra trabajando en su próximo largometraje, La memoria del monte, que incluye instalación de sonido, video y fotografía.

Adrián Balseca (Quito, 1989) es un artista que estudia los procesos histórico-económicos que han sido relevantes para la consolidación del proyecto desarrollista moderno en América Latina.

Balseca recientemente fue seleccionado para la 34a Bienal de São Paulo: Faz escuro, mas eu canto (São Paulo, 2020) y osloBIENNALEN First Edition, Oslo (2019 – 2024). Entre sus muestras grupales e individuales recientes constan: Cosmopolis #2: rethinking the human, Centre Pompidou, París (2019); 21a Bienal de Arte Contemporânea Sesc_Videobrasil | Comunidades Imaginadas, São Paulo (2019); Contrainformación, 45 Salón Nacional de Artistas / Al revés de la trama, Galería Santa Fe, Bogotá; The Unbalanced Land, Galería Madragoa, Lisboa (2019); Estela blanca, Ginsberg Galería, Lima (2019); Portadores de Sentido. Arte contemporáneo en la Colección Patricia Phelps de Cisneros, Museo Amparo, Puebla (2019); Draw a Line to Make a Landscape, Alexander and Bonin, New York (2018); Horizonte de sucesos, OTR Espacio de Arte, Madrid (2017); Energ(ética), Monumento a los Héroes, Bogotá (2017); DURA LEX SED LEX, BIENAL SUR, Rosario; Horamen, Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado (2017); The Skin of Labour, Galería Madragoa, Lisboa (2016); Ultralocal, CEAAC, Strasbourg (2016); Premio Nacional Nuevo Mariano Aguilera 2015-2016, CAC, Quito (2016).

En 2018 recibió mención de honor en la 14a Bienal de Cuenca: Estructuras vivientes. El Arte como experiencia plural, Cuenca (2018) y el Premio de Producción de Video Arte 2019 de la Han Nefkens Foundation – CAC Quito. Ha recibido el Premio Nacional de Artes Mariano Aguilera 2015 – 2016, CAC, Quito (2015); Programa de Becas y Comisiones 2015, Cisneros Fontanals Art Foundation – CIFO, Miami, (2015); Premio París, 12a Bienal Internacional de Cuenca: Ir para volver (2014) Premio Brasil, CAC, Quito (2013), y la 1era Mención de Honor, Salón Nacional Mariano Aguilera: (Des) figuraciones, CCM, Quito (2007). Balseca fue miembro fundador del grupo La Selecta-Cooperativa Cultural, y parte del colectivo de arte comunitaria Tranvía Cero, ambos con sede en Quito.

 

Alberto Martín Menacho (Madrid, 1986) es un cineasta diplomado en Artes visuales por la Haute école d’art et de design – HEAD de Ginebra. Actualmente es artista residente de la Casa de Velázquez, Academia de Francia en Madrid. Su primer largometraje, Antier noche, en desarrollo, forma parte de la residencia Ikusmira Berriak del Festival Internacional de Cine de San Sebastián y The Screen – ECAM. Sus obras han sido presentadas en centros de arte y festivales de cine, entre ellos el Musée de l’Elysée, el Filmmuseum de Munich, las Journées de Soleure, el Festival International Entrevues de Belfort o el Festival Internacional de Cine de Róterdam. En 2018, su película Mi amado, las montañas recibió el premio al mejor cortometraje en el Festival Internacional de Cine de Las Palmas y el premio Penínsulas en el Festival Internacional de Cine Curtocircuíto.

 

Lejos lejos es una productora independiente dedicada a la creación y programación audiovisual. Surgió en 2018 entre un grupo de cineastas y agentes culturales que trabajan en colectivo, para desarrollar proyectos actuando como agente intermediario entre la escena artística y la industria del cine. Programan en centros culturales, festivales y cines a nivel internacional, implicándose en todas las fases de producción de los diferentes proyectos. Actualmente están produciendo Se van sus naves, de Óscar Vincentelli (coproducción con Dvein Films), Tetuan, Tetuán, طتوان, de Adrian Schindler, (en colaboración con Anna Manubens y con el apoyo de MACBA y CNAP) y El alto de las palomas de Alberto Martín Menacho. Se encuentran en la fase de distribución de La sangre es blanca de Óscar Vincentelli (premio Flash Competition de FID Marseille 2021 y Premio Penínsulas 2020 del Festival Curtocircuíto). Sus producciones han sido presentadas en festivales como IDFA (Holanda), Curtocircuíto (España), FID Marseille y Documenta Madrid (España). Han comisariado exposiciones y programado en centros culturales y salas de cine como Kino Tonalá y Cine Tonalá (Ciudad de México), Byte Footage (Argentina) o Nave Pilarica. Como parte de su proceso de trabajo colectivo, participan en actividades educativas a través de talleres en el Museo Nacional Reina Sofía e Inland Campo Adentro.

Descargar nota de prensa + CV (PDF)

Descargar prensa de la exposición (PDF)

Slide image

Vista de exposición

Slide image

Alfredo Rodríguez
NGC, 2021
Gelatina de plata sobre papel RC,
resina y hard coat
47 x 35 cm

 

Alfredo Rodríguez
NGC, 2021
Gelatina de plata sobre  papel RC,
resina y hard coat
47 x 35 cm

 

Alfredo Rodríguez
NGC, 2021
Gelatina de plata sobre papel RC ,
resina y  hard coat
47 x 35 cm

Slide image

Vista de exposición

Slide image

Vista de exposición

Slide image

Vista de exposición

Slide image

Vista de exposición

Slide image

Vista de exposición

Slide image

Vista de exposición

Slide image

Nora Aurrekoetxea
Makila 2, 2021
Hierro forjado
185 x 6 x 42 cm

 

Jack O’Brien
rib touches, 2019
Silicona, pigmento y aluminio
Dimensiones variables

Slide image

Detalle de:

Jack O’Brien
Come down, and around, 2018
Silicona, mortero, crin de caballo
trenza, cuero, aluminio y
bridas
Dimensiones variables

Slide image

Detalle de:

Jack O’Brien
Drill Sequence III
(Lethargy), 2020
Revistas, goma, flores
flores, silicona, acero y tela
35 x 25 x 40 cm

SIguiente
Anterior

Latent Longing
Nora Aurrekoetxea, Jack
O’Brien y Alfredo Rodríguez
6 de julio – 24 de julio 2021

 

 

Localización off-site
9 French Place E1 6JB

La exposición está abierta sólo con cita previa.
Si desea visitarla, póngase en contacto con london@interstic.io.

SUPER Preview e Intersticio, en colaboración con Valeria Biamonti, se complacen en presentar Latent Longing, una exposición con obras de Nora Aurrekoetxea, Jack O’Brien y Alfredo Rodríguez.

Totalmente sutil pero sorprendentemente emotiva. Los materiales humildes y las líneas abstractas no enajenan; la exposición se esfuerza y triunfa, bellamente seductora. De tipo personal, a veces torturado, pero verdaderamente sobrio, los palos de hierro Makila de Nora Aurrekoetxea alcanzan, refuerzan y empujan. Distorsionan, deforman y arañan en una exploración formal entre la estructura y el ornamento. La calma íntima y apasionada de la obra de Alfredo Rodríguez es visible en las cristalizadas miradas efímeras que cuelgan alrededor de los cuerpos en el espacio-tiempo. Y la obra intensamente curiosa y vulnerable de Jack O’Brien, cuyos materiales se despliegan con ingenio, está cargada de erotismo. Suaves inspecciones de nociones como la vergüenza y el tabú. Hay algo latente -en el sentido más estricto- que se manifiesta aquí. Aurrekoetxea navega y explota la tensión entre la esfera cultural incrustada y la materialidad. Con el caucho, la silicona y los rizos de flores secas de O’Brien, no hay una veneración sensiblera de los materiales marginados. Por el contrario, hay una especie de magnanimidad hacia ellos. La devoción de Rodríguez por el proceso fotográfico per sé conduce a un compromiso único con el medio. Casi como un rechazo a las insuficiencias transitorias de lo digital. No hay apatía en las ambigüedades hábilmente y honestamente exploradas del anhelo abstracto y a la vez concreto que hay detrás de estas obras. Aurrekoetxea, O’Brien, Rodríguez: tres artistas que trabajan de forma diferente y diligente en la tangibilidad de lo abstracto, llegando a algo presente pero invisible. Las obras son positivamente serias, y extienden una invitación a acercarse, a tocar con los ojos.

Valeria Biamonti

 

Nora Aurrekoetxea (Bilbao, 1989) es una artista que desarrolla su práctica a través de la escritura, la escultura, la performance y la instalación. Su obra explora los puntos de encuentro entre lo tangible y lo intangible, la materialidad implicada en las emociones, las interacciones y las relaciones personales íntimas entre los seres humanos, así como el entorno que habitan. A Aurrekoetxea le interesa explorar las cualidades relacionales, simbólicas y lingüísticas implicadas en el material, como punto de partida para forzar encuentros o desplazamientos entre lo físico y lo emocional (intocable). Sus instalaciones persiguen una inestabilidad radical en la que la materialidad quiere alcanzar su propia autonomía. Es licenciada en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco (Bilbao, España) y tiene un máster en Escultura por el Royal College of Art (Londres, Reino Unido) y actualmente cursa un Postgrado de Sexología Avanzada en In.ci.sex. (Madrid, España). Recibió la Beca de la Fundación Botín en 2017 y ha sido artista en residencia en BilbaoArte (2015), Cité Internationale des Arts de París (2018), el Solomon R. Guggenheim de Nueva York (2018) y Youkobo Art Space, Tokio (2022). Ha sido galardonada con la beca de producción del Gobierno Vasco (2018 y 2019), el premio ARCO de la ciudad de Madrid (2020) y ERTIBIL (2020 y 2021). Entre sus exposiciones recientes destacan una individual en Intersticio (Londres, 2020), la galería Juan Silió (Madrid, 2020) o colectivas como Claro del Bosque en Intersticio (Madrid, 2020) y We Are Always On Danger Of Magic en la galería Rodríguez (Poznan, 2021). Su obra forma parte de la colección permanente del museo Ca2m (Madrid, España) y del Centro Botín (Santander, España). Aurrekoetxea está representada por Intersticio y Juan Silio. Vive y trabaja en Holanda.

Jack O’Brien (Boston, Reino Unido, 1993) explora la relación entre el entorno construido, el material, la cultura y la estética marginal. Su práctica yuxtapone materiales industriales y artesanales junto a objetos encontrados y personales, como acero, madera, flores secas, calcetines, papel impreso, trenzas de crin de caballo, caucho, hormigón y látex. Basándose en el diseño industrial y de moda, la creación de imágenes y la práctica arquitectónica, el artista crea esculturas emotivas y directas que consideran las historias políticas e ideológicas del consumo y la producción del deseo. La obra de Jack O’Brien ha sido ampliamente expuesta en presentaciones individuales y colectivas, en una serie de organizaciones dirigidas por artistas que se sitúan en el centro de la escena artística emergente de Londres, junto a respetadas salas y galerías LGBT del Reino Unido e internacionales. Entre 2016 y 2021, estas han incluido White Cubicle Gallery, clearview.ltd, Pervilion, One Room y Becky’s (todas en Londres). Las exposiciones internacionales incluyen KEM (Varsovia) o Peres Projects (Berlín). Jack O’Brien vive y trabaja en Londres.

 

Alfredo Rodríguez (Madrid, España,1976) trabaja en torno al medio fotográfico, sometiéndolo a procesos experimentales de complejidad variable en su estudio y laboratorio. Como punto de partida en su práctica, Rodríguez suele tomar imágenes referidas al cuerpo que acaban transformándose en una presencia equívoca, alejándose de la singularidad de la fisonomía y acercándose a una idea de carne expandida. El tiempo de la química, los materiales fotosensibles, la luz, el cuerpo de su pareja y la huella material de lo fotográfico atraviesan todas las fases de este proceso, dando lugar a un deseo de borrar o a un desvanecimiento del tiempo de la imagen. De este modo, su investigación persigue una conservación enloquecida de lo efímero, al intentar (o «mientras») dotar al conjunto de acontecimientos y materiales de una permanencia estable, como si se tratara de una cristalización. Rodríguez está representado por Espacio Valverde en Madrid y ha expuesto recientemente en el Museo Centro de Arte 2 de Mayo (CA2M) de Madrid, Montecristo Project (Cerdeña), Matadero (Madrid), Sala Arte Joven (Madrid), galería ATM y el Istituto Europeo di Design, entre otros. Estudió fotografía en la Escuela de Arte 10 y se especializó en Historia de los Procesos Fotográficos en la ESCRBC de Madrid. Alfredo Rodríguez trabaja y vive en Madrid, España.

 

Descargar nota de prensa + Bio artistas (PDF)

Descargar plano (PDF)